domingo, 17 de abril de 2016

¿POR QUÉ SE DEBE COMBATIR AL DOPING?

            El deporte de competición es un ejemplo característico de actividad que, inevitablemente compara a cada deportista con sus compañeros, y se le exige además una constante superación para llegar a ser el mejor. Pero estas aspiraciones dejan de ser legítimas cuando se quieren cumplir por medios peligrosos, violentos y ajenos a la ética, entre estos esta el doping, por ello su uso está prohibido.

·         Motivos éticos: El doping es una pieza que no encaja en la estructura del deporte. Su práctica es contraria a la ética y lealtad deportivas. En efecto, si uno de los objetivos de la práctica deportiva es el desarrollo integral del deportista en la libertad y la dignidad, cuando aparece el doping se anula este propósito, porque su práctica corrompe al deportista, lo convierte en un objeto al que se utiliza y manipula, en una maquina que hay que amortizar en breve plazo y que tiene que rendir al máximo. Por otra parte el doping es deshonesto porque contradice la finalidad primaria del deporte, que es conseguir una mejor salud física, mental y social.

Agencia Munial Antidopaje (AMA)  

·         Motivos sanitarios: Es potencialmente peligroso para la salud porque: expone al organismo al riesgo de sobrepasar fatalmente sus límites normales, altera la coordinación normal de las funciones orgánicas y psíquicas, ocasiona progresiva dependencia y hábito al uso de drogas,, induce a cierto abandono del entrenamiento metódico, causa un deterioro físico tal vez irreversible.



·         Cómo prevención de la violencia: El doping puede uno de los factores desencadenantes de la violencia en el deporte. En términos generales, el deporte es relajante, pero con la competencia pueden aparecer tensiones que pueden convertir al deporte en una actividad de gran tensión. Si a ello se la añade el uso de drogas que aumentan la agresividad, el resultado puede ser el ataque o agresión corporal.

¿POR QUÉ EXISTE EL DOPING?

            La aparición y extensión del doping se debe en gran parte a factores externos a la misma esencia del deporte como el abuso de fármacos que se da en la actualidad y a la presión que ejerce la sociedad sobre el deportista al que le exige una superación continua de su rendimiento deportivo.

Sammy Sosa acusado de usar sustancia prohibida, logro en su trayectoria 
en el mundo del béisbol la hazañas de establecer para un latino en 
cuadrangulares conectados, con 609, un total de 2,408 hits y 1,667 carreras 
impulsadas 

            El deportista también recurre a ellos para estimularse o sedarse, aumentar su fuerza y masa muscular, su capacidad cardíaca, concentración, calmar la fatiga, incluso la provocada por su entrenamiento.

            En definitiva usa el doping para obtener el triunfo o para conseguirlo con menor esfuerzo.


            El deporte ocupa un lugar destacado en las sociedades modernas. EI profesionalismo impulsado por las empresas y la televisión llevan a los deportistas a esfuerzos tremendos y a una superación constante. También el atleta ante una expectativa de mayores beneficios se sube a esa carrera desenfrenada y como le resulta difícil mantener ese ritmo con medios naturales recurre al doping.

LANCE ARMSTRONG: Sin dudas, el caso más sonado de la historia. De hecho, el ex ciclista estadounidense comanda la lista de los atletas que confesaron haber utilizado sustancias prohibidas. Este admitió en un programa de televisión de su país que había consumido EPO, testosterona y hormona del crecimiento e incluso dopaje sanguíneo para ganar los siete Tours de Francia, que el año pasado se le quitaron. “Es humanamente imposible ganar siete Tour de Francia sin doparse”, dijo en la entrevista.

¿BREVE HISTORIA DEL DOPING?

            El doping es un ejemplo de los numerosos intentos que a través de la historia, el hombre ha realizado para mejorar artificialmente su propia resistencia a la fatiga al participar en la guerra, en la caza y en el deporte, mezclando para ello frecuentemente la terapia con la magia y la brujería.

            La humanidad, incapaz de aceptar libremente sus limitaciones físicas y mentales, siempre ha buscado formas mágicas en un intento de superar con el mínimo esfuerzo sus posibilidades naturales.

            Sobre la práctica del doping hay muchos antecedentes históricos. Una de las primeras referencias la brinda un cuadro chino que muestra un emperador masticando una rama de Ephedra (droga).

            La mitología nórdica cuenta que sus legendarios Bersekers aumentaban su fuerza combativa mediante la bufotenina, extraída del hongo amanita muscaria. Cronistas de la Grecia clásica narran que los fondistas, saltadores y luchadores participantes de los Juegos Olímpicos recurrían a ingestiones de extractos de plantas, extirpaciones del bazo y otros medios para mejorar el rendimiento.

            La utilización de sustancias o de otros medios para mejorar la marca es tan antigua como el deporte de competición. Por ejemplo, se sabe que los atletas que participaban entre los siglo IV a VIII a. C. en las Olimpiadas de la antigua Grecia utilizaban dietas especiales y pociones estimulantes para fortificarse. Estos atletas griegos tenían unas ganancias económicas tan importantes (equivalentes a medio millón de euros actuales) que algunos de ellos buscaban medios ilegales para ganar a cualquier precio.

            En la era precolombina, los incas mascaban hojas de coca en sus ritos, trabajos y luchas.

            Más recientemente, la cafeína es usada desde 1805 en natación, atletismo y ciclismo, donde se registra el primer caso mortal, el ciclista galés Linton, que fallece en 1866 durante la carrera París-Burdeos por tomar estupefacientes.

            En 1928, la Federación Internacional de Atletismo fue el primer organismo que prohibió el uso de sustancias dopantes. La mayoría de las federaciones deportivas internacionales introdujeron los controles de dopaje en la década de 1970. Sin embargo, estos controles eran poco efectivos porque no detectaban la presencia de esteroides anabolizantes que estaban siendo utilizados por bastantes atletas desde los años 60.

            En las Olimpiadas de Roma 60 fallece el danés Knud Enemark por uso de anfetaminas; y en 1.967 durante el Tour de Francia fallece el inglés Tom Simpson de cansancio y deshidratación por una mezcla de anfetaminas y alcohol. Con estos dos trágicos sucesos se aceleró el proceso para evitar el consumo de drogas en los deportes.

            En la década de los 90's se cuestionó la tecnología con la que se detectaban las sustancias, ya que el avance en el mejoramiento de éstas sucedía con mayor rapidez, lo que dificultaba que se identificaran. Así fue como en 1999 se creó la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés), una fundación que promueve la lucha contra el dopaje.

Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés)

            Sobre muchos atletas recae el peso de la duda. Lasse Viren, campeón olímpico en 5.000 y 10.000 metros en las olimpiadas de Munich (1.972) y Montreal (1.976) fue acusado de haber recibido transfusiones de su propia sangre, obtenida tras intensos entrenamientos en altura, antes de la competición. Más reciente y trágico es el caso de Florence Griffith, triple campeona olímpica en pruebas de velocidad, que falleció ataque al corazón mientras dormía, en septiembre de 1998. Su progresión resulta asombrosa; Griffith, que jamás dio positivo en los controles antidoping pasó de ser una buena atleta a convertirse en una velocista invencible, con un cuerpo extraordinariamente musculado.

Record de Florence Griffith de 10,49 segundo en los 100 metros Indianápolis 1.988  

        Su caso es muy similar al del canadiense Ben Johnson plusmarquista mundial y campeón olímpico en los Juegos de Seúl (1.988), que, sin embargo fue desposeído de su medalla olímpica y de su récord de los 100 metros, al demostrase había utilizado estanozolol, un esteroide anabolizante.

Record de Ben Johnson (Seúl 1.988) 


            El mundo del ciclismo, siempre bajo sospecha, ha vivido en los últimos años en continuo sobresalto. En el Tour de Francia de 1.998, todo un equipo, el Festina, hubo de abandonar la competición y fue investigado por la justicia. Su masajista fue sorprendido con 400 dosis de esteroides anabolizantes y hormonas del crecimiento. Un año después, el italiano Marco Pantani, campeón de Giro y Tour en 1.998, fue descalificado en esta última prueba al superar la tasa permitida de hematocrito, lo que podría significar el uso de EPO.

El Italiano Marco Pantani


¿QUÉ ES EL DOPING?

            De acuerdo al Comité Olímpico Internacional (COI), doping es la administración o uso por parte de un atleta de cualquier sustancia ajena al organismo o cualquier sustancia fisiológica tomada en cantidad anormal o por una vía anormal con la sola intención de aumentar en un modo artificial y deshonesto su performance en la competición.

            Cuando la necesidad requiere tratamiento médico con alguna sustancia, que debido a su naturaleza, dosis o aplicación puede aumentar el rendimiento del atleta en la competición de un modo artificial y deshonesto, esto también es considerado doping.

            Para implementar este concepto, el COI ha publicado una lista de sustancias prohibidas y ha desarrollado un programa de detección de drogas en las Olimpíadas y competencias relacionadas para detener el uso de estas sustancias.


            La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) define el dopaje o doping como la ocurrencia de cualquiera de las siguientes violaciones de las reglas antidopaje:
  1. La presencia de una sustancia prohibida, sus metabólicos o marcadores, en el cuerpo de un atleta.
  2. El uso, o intento de uso, de una sustancia o método prohibidos.
  3. Rehusarse a suministrar una muestra, no hacerlo sin causa justificada, o evadir de cualquier modo la recolección de muestras.
  4. No estar disponible para las pruebas fuera de competición, no presentar los papeles debidos, o no indicar dónde se encuentra en todo momento (en tres ocasiones a lo largo de 18 meses)
  5. Hacer trampa, o intentar hacer trampa de cualquier forma durante los controles.
  6. La posesión de sustancias prohibidas o de métodos prohibidos.
  7. La compraventa o intento de compraventa de sustancias prohibidas o de métodos prohibidos.
  8. Administrar o intentar administrar sustancias o métodos prohibidos a un atleta, o ayudar, alentar, asistir, encubrir o entrar en cualquier tipo de complicidad que involucre una violación o intento de violación de una regla antidopaje.
  9. Complicidad. (Código 2015)
  10. Asociación prohibida. (Código 2015)

            Se comienza a constituir un posible caso de dopaje cuando se comente alguna de las anteriores infracciones. Sin embargo, luego de evidenciarse de alguna manera tal infracción el deportista o personal que la haya cometido, tiene derecho a un proceso llevado a cabo por un organismo disciplinario, en el cual podría demostrar eventualmente su inocencia y tiene derecho igualmente a acudir a instancias de apelación.


INTRODUCCIÓN

            Tomando como referencia las marcas deportivas alcanzadas en el alto rendimiento, día con día se buscan nuevos métodos y técnicas para tratar de superar dichos parámetros. Una forma externa de influir en el desempeño físico del atleta ha sido mediante el consumo de sustancias prohibidas por los reglamentos de las organizaciones deportivas.

            Estas sustancias, al ser ingeridas, provocan un aumento artificial del rendimiento deportivo; pero que de alguna forma desestabilizan las funciones fisiológicas del organismo en detrimento de la salud.


            Su utilización se opone a la filosofía que dio surgimiento al Comité Olímpico Internacional (COI) en 1894, promoviendo todo un conjunto de valores éticos, morales, pedagógicos y humanistas inherentes al deporte para lograr un desarrollo integral de la personalidad de los deportistas y mejorando la comunicación entre los pueblos con el objetivo de salvaguardar la paz (Carta Olímpica). Esta concepción filosófica se ha ignorado "olímpicamente", con la utilización de sustancias tóxicas que colocan en desigualdad de posibilidades competitivas a los deportistas. Por ese motivo, el COI ha solicitado a sus organismos agremiados su apoyo para evitar la proliferación de esta práctica nociva que destruye completamente los valores humanos que deben prevalecer en toda competencia deportiva.